Los
probióticos.
En
la actualidad se están redescubriendo las virtudes
de los probioticos. Diariamente numerosas marcas de
productos lácteos nos bombardean con los beneficios
que para nuestra salud tienen sus productos a los
que se les ha añadido Bifidus u otro producto
probiótico y, por fin, recientemente la comisión
Europea prohibió la adición de antibióticos
en los alimentos industriales para cerdos y que pueden
ser sustituidos, ventajosamente, por una variedad
de levadura de cerveza como la Sacchacharomyces cerevisiae
boulardii .
Los
probioticos son los microbios buenos que pueblan los
intestinos de hombre y de los animales y con los que
vive en simbiosis, es decir, en sinergia.
Su
utilidad ya fue demostrada por Metchnikov premio Nobel
del año 1908, que había realizado investigaciones
sobre el "secreto" de los centenarios del
Cáucaso cuya longevidad se debe al consumo
de productos lácteos fermentados. Está
flora digestiva, diferente según las especies,
es alterada por el medio ambiente moderno: antibióticos,
tensión, alimentación industrial, etc..
Su
reequilibrio permite favorecer todos los procesos
metabólicos de la salud (véase nuestro
enlace saber más) y, concretamente, los procesos
de asimilación.
Este
el último punto realza la originalidad y la
eficacia de nuestros productos: la adición
de flora probiotica conveniente a cada especie, mejora
considerablemente la asimilación de sus principios
activos. Además, los probioticos, acarrean
generalmente una mejora espectacular del estado general.